Estrés y Ansiedad: Incumbencia Kinesiológica

Estrés y Ansiedad: Incumbencia Kinesiológica

¿Qué es el estrés?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el estrés como «el conjunto de reacciones fisiológicas que prepara el organismo para la acción». Ante una situación de estrés, el organismo tiene una serie de reacciones fisiológicas que activan el eje hipofisosuprarrenal y el sistema nervioso vegetativo. 

Fisiológica o biológica es la respuesta de un organismo a un factor de estrés tales como una condición ambiental o un estímulo. El estrés es el modo de un cuerpo de reaccionar a un desafío. De acuerdo con el evento estresante, la manera del cuerpo a responder al estrés es mediante el sistema nervioso simpático de activación que da lugar a la respuesta de lucha o huida. Debido a que el cuerpo no puede mantener este estado durante largos períodos de tiempo, el sistema parasimpático tiene tendencia a hacer regresar al cuerpo a condiciones fisiológicas más normales (homeostasis). En los humanos, el estrés normalmente describe una condición negativa o por el contrario una condición positiva , que puede tener un efecto mental, físico e incluso de bienestar o malestar en un ser humano, o incluso en otra especie de animal.

¿Cómo repercute el estrés prolongado en nuestro cuerpo?

El estrés produce dolores de cabeza y espalda , tanto articulares como musculares justamente por el mal funcionamiento de nuestros órganos y vísceras, que a través, del sistema nervioso simpático se refleja o se somatiza en diferentes partes del sistema músculoesquelético.

Repercute en primer lugar y antes que en cualquier otra zona del cuerpo sobre el hígado y vesícula biliar. Este mal funcionamiento hepático-biliar provocará un aumento de toxinas en sangre y una activación del sistema nervioso simpático,el sistema de alerta. Este aumento de toxinas en sangre sumado a la activación del sistema nervioso simpático o sistema de alerta, provocará un aumento involuntario y constante de la tensión de los músculos cervicales, que fatigados aguantarán muy mal cualquier actividad postural prolongada.

El hígado y la vesícula biliar al alterar su funcionamiento inmediatamente provocan un reflejo en la zona de la espalda, específicamente en la zona cervical o zona del cuello. Los músculos del cuello aumentan su tensión de manera involuntaria, provocando bloqueos de las vértebras. Los bloqueos de las vértebras generan compresiones de diversas estructuras nerviosas y vasculares, provocando dolores de cabeza y mareos.

La llamada cefalea tensional no es más que un reflejo de las tensiones psíquicas y emocionales que soportamos en nuestro día a día, que se trasladan a través de la disfunción del hígado a la región cervical provocando estas cefaleas tensionales.

Abordaje kinésico

Desde lo kinésico podemos tratar el estrés y sus consecuencias de la siguiente manera: 

  • Prevención
  • Ejercicios de movilidad articular
  • Ejercicios de fortalecimiento muscular
  • Stretching
  • Reeducacion postural
  • Eutonia
  • Técnicas de relajación muscular
  • Técnicas osteopáticas
  • Técnicas viscerales
  • Anclaje Miofascial
  • Terapias manuales
  • Movilizaciones
  • Masoterapia
  • Hidroterapia
  • Esferodinamia

Por el Lic. César Vega, Kinesiólogo Fisiatra (M.N: 13.211), miembro del Staff de Rebiogral.

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