Alzheimer

Alzheimer

La demencia, actualmente denominada en el DSM5 como Trastorno Neurocognitivo mayor,  puede definirse como un Síndrome Plurietiológico caracterizado por el deterioro adquirido de distintas funciones cognitivas (atención, función ejecutiva, aprendizaje y memoria, lenguaje, habilidades perceptuales)  que impactan en la capacidad para realizar las actividades de la vida diaria e  impiden al paciente el correcto desenvolvimiento en sus actividades laborales y sociales.

La demencia más frecuentemente diagnosticada y, por esto, la más conocida es la Enfermedad de Alzheimer. Su diagnóstico es probabilístico y requiere de la presencia del fenotipo clínico (demencia progresiva con compromiso temprano de la memoria episódica asociado con otros trastornos cognitivos: trastornos del lenguaje, disfunción ejecutiva y praxias para la presentación típica y demencia progresiva no amnésica para las presentaciones atípicas).

Según la Asociación Americana de Alzheimer, se habla de 3 estadíos: Estadio Inicial, estadio moderado y estadio grave.

El equipo interdisciplinario, aborda desde una perspectiva preventiva y rehabilitadora, aplicando herramientas de valoración estandarizadas a nivel motor y cognitivo con el propósito de mejorar la calidad de vida del paciente y su familia.

ÁREA FONOAUDIOLOGÍA

EVALUACIÓN Y TRATAMIENTO

Desde ésta área se realizará la evaluación correspondiente del paciente, teniendo en cuenta todos los aspectos (voz, habla, lenguaje, deglución y cognición)  vamos a tener en cuenta que la suma de alteraciones cognitivas afectara más comúnmente el lenguaje y la comunicación, dando como resultado dificultades para encontrar las palabras precisas (anomias), dificultades en el componente pragmático y semántico del lenguaje, etc, esto irá variando de un paciente a otro, ya que hay que tener en cuenta la individualidad de cada uno. Puede suceder también dependiendo el grado de evolución de la enfermedad que haya alteraciones en la eficacia y seguridad de la deglución. Se establecerán los objetivos pertinentes para el tratamiento.

INTERVENCIÓN

El tratamiento se enfocará en lograr una evolución más lenta de la enfermedad, en general se apuntará a estimulación cognitiva y del lenguaje, se realizará actividades de ubicación temporo – espacial, de atención, de memoria (de trabajo, a corto y largo plazo) y todas actividades que estimulen la comprensión y expresión del lenguaje.

De ser necesario un abordaje en aspecto deglutorio, por presentar fallas en el mismo, se realizaran adecuaciones y modificaciones compensatorias y praxias de las estructuras orales para mejorar este aspecto.

De esta manera vamos a colaborar en mejorar la calidad de vida del paciente, optimizar y mantener las habilidades comunicativas y prolongar la autonomía funcional.

RE EVALUACIÓN

Una vez iniciado el tratamiento se irá constatando todos los objetivos planteados, cuáles se alcanzaron y cuáles no y se irán modificando las estrategias para el cumplimiento de los mismos así como se irán planteando nuevos en caso de ser necesario.

ÁREA TERAPIA OCUPACIONAL

EVALUACIÓN Y TRATAMIENTO

En las personas con demencia, además del proceso normal de envejecimiento, se  observa signos que luego llevarán al individuo a una situación progresiva y, en los últimos momentos, casi total de dependencia.

Desde Terapia Ocupacional se realiza una valoración del estado funcional de la persona mediante evaluaciones estandarizadas, para su posterior planteamiento de objetivos e implementación del tratamiento.

La Terapia Ocupacional aborda mediante actividades propositivas, herramientas y técnicas para favorecer la mayor funcionalidad, autonomía y calidad de vida posible en las Actividades de la vida diaria.

Si fuese necesario a raíz de esta valoración, se realiza la adaptación de tareas y materiales del entorno para lograr la máxima independencia funcional.

Las actividades de la vida diaria comprenden todo el rango de actividades que desempeña un individuo, sea cual sea su condición, están dedicadas al trabajo, al autocuidado y a la integración de la persona en una comunidad.

Es fundamental  conocer las funciones Neuropsicológicas que se encuentran afectadas, el rol que la persona desempeña en su entorno familiar y social, como también en qué Estadío de la enfermedad se encuentra, siendo importante para la planificación de actividades.

Es primordial que el desarrollo de las actividades además de perseguir un objetivo  sea significativo para la persona, aumentando de esta forma su motivación.

También es muy importante respetar sus tiempos, costumbres, creencias y cultura de cada una.

Objetivos

  • Entrenar las actividades básicas de la vida diaria que se puedan recuperar.
  • Mantener la autonomía en las actividades básicas e instrumentales de la vida diaria en las que conserven la independencia.
  • Estimular las capacidades cognitivas para enlentecer el progresivo deterioro causado por la enfermedad.
  • Mantener las capacidades cognitivas que aún conserve.
  • Entrenar en el aseo y arreglo personal, alimentación, vestido, deambulación.
  • Asesorar y orientar a la familia sobre adaptaciones en el hogar.
  • Brindar estrategias a la familia para el abordaje de las actividades en el hogar.
  • Potenciar la movilidad en los miembros superiores e inferiores.
  • Evaluar y entrenar en el uso de ayudas técnicas en el momento que sea necesario.
  • Adaptar el entorno más próximo del residente para fomentar la independencia en las ABVD.
  • Promover actividades de ocio y lúdicas.
  • Fomentar y estimular las habilidades sociales.

INTERVENCIÓN

Se aborda desde una perspectiva preventiva y rehabilitadora, aplicando herramientas de valoración estandarizadas a nivel motor y cognitivo con el propósito de mejorar la calidad de vida del paciente y su familia.

Es importante que la persona tenga su espacio y siempre motivarlos desde el hacer, sin someter a una estimulación constantemente evaluada.

El componente emocional y motivacional, es esencial porque va a ser el punto de partida para el desarrollo de cualquier tipo de actividad y para que dicha enfermedad evolucione de la manera más lenta posible.

Cuando hablamos de intervenir a través de las actividades nos referimos a utilizar la actividad como medio para llegar a los objetivos, es la propia actividad la que motiva al paciente, buscando soluciones y activando mecanismos para resolver el problema.

Se plantean actividades graduadas y simplificadas, se le enseña  secuencias de tareas con el fin de que las realice siempre de la misma manera, de tal modo que será la actividad la que mantenga la orientación y sepa qué es lo que ha hecho y qué es lo siguiente que debe hacer.

Es importante realizar registros en donde se visualiza fallos en la ejecución de las actividades, para poder analizar si se debe a un avance del deterioro provocado por la enfermedad o si es provocado por factores ambientales que podemos modificar.

Desde Terapia Ocupacional se aborda los siguientes puntos durante el proceso terapéutico:

  • Orientación a la realidad: se trabaja la capacidad de la persona en la orientación personal, temporal y espacial, ayudando a la persona a tener mejor control sobre si misma e incrementando su autoestima.
  • Reminiscencia: el objetivo es estimular la memoria bibliográfica y funciones cognitivas como atención, lenguaje expresivo, memoria semántica y orientación, percepción.
  • Actividad física adaptada: la persona trabajara el cuerpo, mente. Teniendo en cuenta la coordinación, equilibrio, fuerza muscular, coordinación motora, motricidad, percepción del cuerpo en el espacio.
  • Estimulación Sensorial: Mantener la funcionalidad de los 5 sentidos mediante la atención, concentración, coordinación, motricidad y reconocimiento del estímulo. Logrando disminuir la ansiedad, agresividad y apatía de la persona; brindándole bienestar al momento de realizar las actividades diarias.
  • Rehabilitación funcional: entrenar en aquellas limitaciones funcionales que presenta la persona al momento de realizar las Actividades de la Vida Diaria. Previa evaluación de las alteraciones del tono muscular, sensibilidad y coordinación.
  • Mantenimiento de las AVD: establecimiento de hábitos y rutinas a través de diferentes actividades que la persona realizaba antes. Se entrenará en el aseo y arreglo personal, alimentación, vestido, deambulación.  También en las AVD Instrumentales, que dependiendo del estadio de la enfermedad puede resultar un mayor esfuerzo cognitivo ya que incluye utilización de transporte público, acciones bancarias, hacer las compras, etc.
  • Adaptación de medioambiente: de acuerdo a las necesidades de la persona. Se realiza en función de su desempeño funcional, teniendo en cuenta la seguridad, estabilidad, economía, mantenimiento para evitar accidentes domésticos en el hogar. Se realiza el asesoramiento y/o reeducación a la familia sobre normas de seguridad y adaptación del ambiente.
  • Asesoramiento a cuidadores –familiares: el contacto con la familia es fundamental durante todo el proceso terapéutico, facilitando el intercambio sobre cambios que se van produciendo dentro del entorno y que va requiriendo el paciente.

RE EVALUACIÓN

Seguimiento del plan de tratamiento, se realiza revaloración, revisión del objetivo y mantenimiento o establecimiento de nuevas pautas.

ÁREA PSICOLOGÍA

EVALUACIÓN Y TRATAMIENTO

En el centro de Rehabilitación Rebiogral, y desde el área de psicología y neuropsicología realizamos una exhaustiva evaluación Neuropsicológica con el objetivo de identificar, describir y cuantificar los déficits cognitivos, las alteraciones conductuales y emocionales producidos por la EA, para así proporcionar un programa de rehabilitación adecuado a las necesidades de cada caso particular.

Los profesionales psicólogos tienen un papel fundamental, ya que dadas las características clínico-evolutivas de la enfermedad (la misma que provoca un progresivo deterioro cognitivo del enfermo), la persona afectada necesitará estimulación, apoyo y seguimiento.

A la vez, la intensa carga física y emocional en el cuidador amerita un acompañamiento cercano de contención y apoyo, la familia debe estar informada y recibir guía para entender la situación y actuar de forma saludable y empática.

También el círculo social cercano al paciente se afecta, haciéndose necesario informar e intervenir en muchas ocasiones para evitar el alejamiento o el rechazo tanto al paciente como al cuidador y/o la familia.

  • Historia Clínica, recolección de datos y evaluación del caso mediante técnicas específicas para EA.
  • Adhesión al tratamiento y vínculo terapéutico.
  • Aceptación de la enfermedad.
  • Seguimiento del tratamiento.
  • Contención, apoyo emocional al paciente, familiares y cuidadores.
  • Capacitación a cuidadores y familiares brindando recursos para afrontar la enfermedad.

INTERVENCIÓN

La intervención psicológica aporta un importante valor con el enfermo, especialmente en el área cognitiva, estimulando y potenciándolas a través de diversas actividades, interdisciplinariamente trabajando con otras áreas como Terapia ocupacional, fonoaudiología, psicopedagogía, kinesiología, fisioterapias y clínica médica.

Las normas de cuidado y presentación personal, afectadas también en el transcurso de la enfermedad, deben ser vigiladas y constantemente recordadas.

Los principales problemas psicológicos a los que se enfrentan los familiares con pacientes que tienen alzhéimer son la falta de comprensión de los síntomas y aceptación de la enfermedad. Resulta doloroso ver cómo una persona que en el pasado podía desenvolverse de manera independiente y eficiente, ha perdido varias de estas capacidades, necesitando cuidados constantes.

Los cuidadores, generalmente familiares cercanos, lamentablemente caen en la depresión, perdiendo sus círculos sociales y, en muchas ocasiones, sus fuentes laborales, debido al cuidado que necesita el ser querido afectado. Se ven sobrepasados por las necesidades que exige el paciente: físicas, emocionales y económicas, por lo que deben tener apoyo que les permita un acompañamiento saludable de la enfermedad.

Es necesario hacer un cambio global en los patrones de conductas hasta el momento utilizados en el ámbito familiar. Es importante prestar especial importancia a la manera de organizar las actividades de la vida diaria, ya que una característica de esta enfermedad es la falta de juicio, y es aquí, donde la prevención juega un papel fundamental.

Es importante tomar en cuenta situaciones que puedan poner en riesgo su seguridad: pueden salir del hogar sin saber a dónde se dirigen, o puede que olviden llegar a los lugares que les son familiares. Es necesario que los familiares adopten estrategias que ayuden a identificarlo por si alguna de estas situaciones llegara acontecer, tales como bordar en su vestimenta datos personales como el nombre, la dirección y algún teléfono de referencia, que el paciente porte una placa en la que sus datos estén especificados, ya sea en forma de brazalete o medalla, dejar en su billetera o cartera una pequeña esquela de identificación que incluya referencias de la persona a quién se pueden referir.

En el domicilio, se debe tener cuidado con el acceso y manipulación de hornillas, fuego, fósforos, gas, artefactos eléctricos y otros, así también con la manipulación de accesorios, respecto a sustancias químicas utilizadas para el aseo, ya que el paciente podría consumirlas o mal usarlas afectando su salud, por lo que es necesario que cuente con supervisión y ayuda al momento de intervenir o colaborar con los quehaceres domésticos.

La estimulación cognitiva es importante, por ejemplo, armar rompecabezas, pintar, dibujar, resolver crucigramas, sopas de letras, lectura y escritura, entre otras actividades. También es importante motivar la interacción social, promover su participación en actividades sociales como juegos de mesa y reuniones familiares y religiosas.

No se deben descuidar cuidados de higiene y realizar actividad física diaria. Si se ve necesario, brindar apoyo de fisioterapia.

En lo referido a la alimentación, se recomienda buscar apoyo de un profesional en el área de nutrición, que los asesore de manera correcta en los nutrientes adicionales que requiera.

A la hora de dormir, se presentan alteraciones en el sueño, por lo que es recomendable prevenir accidentes con medidas como una baranda para la cama y así evitar que el paciente se desplace de noche exponiéndose a fracturas y caídas.

La familia tiene un rol importante, incluyendo al paciente, en las actividades familiares y sociales, debido a que el síntoma más importante de esta enfermedad es el deterioro de la memoria, dificultando el reconocimiento de familiares, amistades, personas cercanas, recuerdos y eventos importantes, generando en el paciente inseguridad y estados de angustia. En los pacientes que se retraen socialmente, el deterioro de la enfermedad es más marcado, aquí juegan un rol importante los centros de apoyo que brindan cuidado al adulto mayor estimulando y potenciando las capacidades que el paciente conserva, facilitando su integración al grupo social y familiar.

No descuidar el propio cuidado “hay que darse permiso”, ejercitarse, estar activo, satisfacer las propias necesidades: estar lo más saludable posible y así poder brindar salud con calidad y calidez.

Objetivos

  • Evaluación del paciente en sus diferentes etapas o fases de la EA, mediante técnicas específicas (Memoria, orientación temporo-espacial y personal, atención, comportamiento, lenguaje y comprensión, coordinación de gestos espontáneos, y movimientos corporales, y otras).
  • Estimulación cognitiva-conductual, frente al deterioro de las funciones cognitivas.
  • Manejo y control de las emociones, y síntomas (depresión, ansiedad, agresividad, alucinaciones, cambios de humor, irritabilidad, impaciencia, agitación, comunicación, trastornos del sueño, conductas socialmente inadecuadas, lenguaje verbal no apropiado, sexual, etc.)
  • Normas de cuidado personal, higiene, etc.
  • Promoción de actividades sociales, culturales, familiares, espirituales, etc.
  • Prevención y organización de las AVD (Diagnóstico funcional), e instrumentales.
  • Juegos de estimulación cognitiva a través de dibujos, lectura y escritura, etc.
  • Aprendizaje y utilización de técnicas de relajación.
  • Método de Validación para las últimas fases de la EA.

RE EVALUACIÓN

En Rebiogral desde el área de Psicología se realizan reevaluaciones periódicas para establecer los objetivos tanto generales como específicos a trabajar en el caso por caso, debido a la evolución y fases de la enfermedad, mediante técnicas específicas.

ÁREA NEUROPSICOLOGÍA 

EVALUACIÓN Y TRATAMIENTO

Los tratamientos para personas que sufren Enfermedad de Alzheimer deben ser abordados de forma interdisciplinaria dado que se trata de una patóloga que altera todas las esferas personales y familiares del individuo. Cada paciente presentara características diferentes ya que la evolución del cuadro puede ser más lento o más rápido, puede comprometer más precozmente a pacientes con escasa reserva cognitiva, puede ser más difícil de abordar para familias más pequeñas, con poca red social, con formas menos flexibles de abordar la realidad, menores recursos económicos. Etc.

Así mismo, las patologías preexistentes modelaran dificultades particulares en cada paciente.  Es por esto que tanto el médico neurólogo, como el psiquiatra, el médico clínico, el kinesiólogo, el terapista ocupacional, el psicólogo, fonoaudiólogo, el neuropsicólogos, el musicoterapeuta, entre otros, serán los profesionales que mas injerencia tendrán en el tratamiento del paciente con Alzheimer.

Normalmente uno de los primeros síntomas que detectamos en el paciente con Alzheimer son sus dificultades de memoria.  Suele suceder que olvida donde ha colocado las llaves, pierde dinero, olvida nombres familiares, se pierde en zonas que conoce, olvida donde estaciono el auto (incluso puede olvidar que fue en auto) y uno de los síntomas más molestos, reitera una y otra vez preguntas o comentarios que ha realizado recientemente.

En casi todos los casos, el paciente no es consciente de estos déficits y es su familia quien solicita la consulta con el neurólogo, quien a su vez, luego de una batería de una indagación de antecedentes, análisis clínicos, imágenes neurológicas y una evaluación Neurocognitiva completa es capaz de arribar al diagnóstico.

En relación a la evaluación cognitiva, ésta consistirá en una serie de test que se administran al paciente donde se evalúa la atención, la memoria, las funciones ejecutivas, el lenguaje y las praxias.

Esta evaluación arrojara un perfil del desempeño cognitivo del paciente y permitirá, por medio de las sucesivas reevaluación estimar no solo la progresión del déficit sino también valorar el efectos positivos de los tratamientos, orientando al equipo para la elaboración de nuevos objetivos más adaptados al momento actual.

Normalmente la evaluación en estadios iniciales arrojara un déficit más o menos focalizado en el proceso de almacenamiento de la memoria que algunas veces afecta más a la memoria verbal, otras veces a la visual o bien a ambas.  Otros déficits que pueden estar presentes son la anomia (dificultad para encontrar la palabra correcta para nombrar un objeto) y la apraxia (dificultas para llevar a cabo movimientos aprendidos tales como vestirse, maquillarse, fumar, etc.).

A la evaluación cognitiva suelen sumarse escalas que valoran la presencia de síntomas depresivos (una depresión profunda, repentina,  sin causa aparente y resistente a la medicación, podría ser el primer síntoma de una demencia), síntomas ansiosos, conductas impulsivas/desinhibidas, cambio de hábitos en alimentación y sueño, presencia de alucinaciones o delirios y todo lo referido a la perdida de independencia funcional.

INTERVENCIÓN

  • Evaluación, Rehabilitación y Estimulación cognitiva-conductual a través de técnicas específicas.
  • Intentar reducir el impacto de las alteraciones cognitivas y conductuales por medio de estrategias de restitución y/o sustitución.
  • Favorecer el uso de “prótesis” cognitivas que implican ayudas para el paciente tales como el uso de la agenda, el uso de recordatorios visuales y alarmas entre otros.
  • Evaluación y contener síntomas de ansiedad/depresión, tomando en cuenta que en este tipo de pacientes, el origen de esta sintomatología es menos psicógena y más orgánica (de origen neurológico y no tan ambiental), debido a que en muchos casos los pacientes no son capaces de reconocer el déficit (anosognosia).
  • Favorecer el reconocimiento de déficit físico y/o cognitivos por medio de estrategias meta cognitivas, lo que propicia una mayor colaboración por parte del paciente.
  • Acompañar a la familia en el proceso, el cual puede llevar varios años e implica la toma de decisiones en relación con el cuidado (contratar un cuidador, internar al paciente, retirar las llaves del auto o el manejo del dinero). Así mismo, detectar casos de agotamiento del cuidador designado para minimizar el impacto de esta tarea sobre la vida cotidiana de la familia.
  • Psicoeducación para el paciente y su familia.

RE EVALUACIÓN

En el transcurso del tratamiento se realizan reevaluaciones cada 6 a 12 meses, pata valorar el progreso de la enfermedad, la limitación funcional y el impacto emocional y poder así redefinir las estrategias de tratamiento y abordaje.

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