Dolor Lumbar: Abordaje desde la Terapia Ocupacional

Dolor Lumbar: Abordaje desde la Terapia Ocupacional

El dolor lumbar es ocasionado por una lesión en un músculo (distensión) o por lesión  de un ligamento (esguince). Las causas más comunes son levantar objetos de forma incorrecta, la mala postura, la falta de ejercicio regular, las fracturas, las hernias de disco o la artritis.

El Dolor de espalda en general, y fundamentalmente el dolor lumbar es uno de los principales problemas de salud.

En nuestra sociedad cobran una gran importancia en la edad adulta, las personas mayores de 60 años de edad son más propensas a sufrir dolores relacionados con la degeneración de las articulaciones de la columna vertebral; los niños y jóvenes también pueden experimentar los dolores causados muchas veces debido a la mala postura, posición estática, carga de peso, posturas viciosas, posiciones forzadas, etc.

La presencia de dolor muchas veces lleva a la disminución de la capacidad de desempeño en las áreas ocupacionales, pudiendo interrumpir los roles ocupacionales e impactando en el estado emocional. El dolor es multifactorial, implica los factores físicos, musculo esqueléticos y psicosociales generando una múltiple combinación, lo que nos lleva a buscar una gran cantidad de estrategias para disminuir, eliminar o prevenir el dolor.

Desde Terapia Ocupacional se trabaja junto a la persona, como parte activa del tratamiento, desarrollando un plan de tratamiento que incluye:

  • Asesorar a pacientes y familiares para adaptar el entorno, modificar tareas y/o hábitos, reorganizar rutinas (mantener roles familiares y en el entorno y/o continuidad en las actividades cotidianas), enseñar el uso de equipos diversos para promover la independencia en el cuidado personal, tareas diarias en casa, trabajo o escuela y ocio, cambios en la programación de las actividades diarias semanales y en el uso de secuencias de actividades. 
  • Orientar para establecer un equilibrio saludable entre la provisión de ayuda suficiente y de calidad por parte del entorno cercano, y la promoción de la independencia funcional.  
  • Manejo y alivio de la sintomatología: Educar en los principios de conservación energética, protección de las articulaciones, simplificación de actividades, ergonomía y cuidados posturales. Gestionar los factores estresantes para reducir al mínimo la fatiga, disminuir el dolor y mejorar el rendimiento en las actividades cotidianas.
  • Aumentar la conciencia del propio cuerpo y el control de la respiración. Mejorar la resistencia a la fatiga y el control del dolor para la realización de las actividades de la vida diaria.

Se guía a la persona para aumentar la independencia en la ejecución de las Actividades de la Vida Diaria, se educa al paciente en la importancia de la postura correcta para favorecer el desempeño durante las actividades de la vida diaria, se brinda estrategias desde la ergonomía y la aplicación de técnicas de protección articular y ahorro de energía.

Técnicas de conservación de ahorro y energía

Tras un análisis de la realización de las tareas cotidianas, se asesora sobre cómo reducir la cantidad de esfuerzo que necesita para llevarlas a cabo, por ejemplo graduar la actividad,  simplificación de tareas y el periodo de descanso durante las actividades.

Ergonomía

Mostrar alternativas ergonómicas y adaptaciones que mejoren la independencia funcional y el conocimiento del propio dolor y el control del mismo. Asesoramiento sobre qué hacer y qué se debe de evitar. Educación sobre normas de protección articular y estrategias de conservación de la energía. Recomendación de productos de apoyo si fuesen necesarios.

Sugerencias y recomendaciones

  • Al estar sentado, es importante mantener la espalda recta, con la mesa a la altura de los codos, adecuando la silla y su altura al tipo de actividad, con un apoyo lumbar adecuado. 
  • Los objetos para el trabajo deben estar al alcance de la mano para evitar sobre esfuerzos cada vez que los necesitemos. 
  • Cambiar de postura cada cierto tiempo evitando el tiempo prolongado, estirar las piernas.
  • Al estar parado se debe evitar una postura única, alternando la carga en ambos miembros inferiores o usando algún tipo de escalón o reposapies.
  • Al levantar objetos equilibrar la carga entre ambos lados o miembros y evitar la torsión del tronco en los esfuerzos y no levantar los pesos por encima de la cabeza.
  • Reducir el esfuerzo a la hora de realizar las actividades.
  • Distribuir la carga entre varias articulaciones.
  • Usar las articulaciones más grandes y fuertes.
  • Usar las articulaciones en posiciones estables y funcionales.
  • Evitar posiciones que llevan al dolor o tensión.

Por la Lic. Anabella Sergio (M.N: 3873), Terapista Ocupacional Integrante del equipo interdisciplinario de Rebiogral.

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